Señor Google… ¿Por qué mi web no está la primera?

Es frecuente para quienes nos dedicamos entre otras cosas al marketing online, que llegue algún cliente con la sana intención de querer colocar su página en el primer puesto del buscador por excelencia en España: Google.

Pues bien, para poder satisfacer a estos clientes parece necesario tener que comenzar por explicarles que existen dos disciplinas del Marketing online que se encargan de estas tareas:  El SEM (Search Engine Marketing) que se basa en el desarrollo de campañas de pago (al oir “de pago” lo más probable es que esta técnica pierda ,erice el bello de nuestro cliente) y el SEO (Search Engine Optimization) que camina entre las tinieblas del “gurú del marketing” y el “friki de internet”.

Dejando a un lado el resplandeciente halo de misterio que envuelve a quienes la gente piensa que dominamos las técnicas para hacer que el señor Google coloque su página por encima de otras, tenemos que admitir que nuestra principal (y casi única) obsesión radica en estar al día sobre las continuas actualizaciones que sufre el Algoritmo que Google utiliza para ordenar la posición de los resultados de las páginas en función de nuestra búsqueda.

Si, así es, Google optimiza regularmente este algoritmo (más de 500 veces de media al año) y nosotros corremos detrás de encontrar como adaptarnos antes que nadie a esos cambios para que nuestras páginas se vean favorecidas en las búsquedas.google-lupa--644x362

Como ejemplo podemos mencionar que Google comenzó entre 1999 y 2000 con un motor de búsquedas basado un algoritmo denominado como PageRank que atribuía a las webs un valor numérico en función del número de enlaces que llegaban hasta nuestra página entre otros factores. Si tu web era enlazada desde muchas es porque “eras muy importante” y esto favorecía tu posicionamiento.
Lógicamente no tardaron en darse cuenta que un sitio web debía de ser premiado por su contenido y no por el numero de enlaces, seguramente impulsados también por el fomento del uso de tácticas no muy legales como las granjas de enlaces, la compraventa de enlaces, etc.

Después de PageRank vinieron miles de actualizaciones destacando como más relevantes Allegra (2005), Google Suggest (2008), Google Places (2009),  Google Instant (2010) o a partir de 2011, la “granja de Google” que ha optado por dar nombre y aspecto visual de animales a sus actualizaciones más relevantes:

Google Panda: Nació en febrero de 2011 y su principal cometido fue el de acabar con las páginas cuyos contenidos eran de baja calidad. Este mamífero blanquinegro vino a decirnos: No copiéis, Pensar en las personas, Hacer el contenido ameno, no dupliquéis contenido y elaborad una estrategia.

Google Pingüino (Penguin): Nació en abril de 2012 cuando el buscador decidió encargar a este ave marina terminar con las malas prácticas de enlaces comprados, granjas de enlaces, textos invisibles con palabras claves y un sinfín de triquiñuelas que seguramente todos hemos estado tentados de utilizar… El Pingúino nos dijo: Enlaces naturales, nada de triquiñuelas, buscar vuestro público, premiar la calidad y no la cantidad.

Google Colibri, (Hummingbird): Nació en Agosto de 2013 y permitió que Google fuera consciente del contexto. Dio al buscador la capacidad de comprender la semántica de las frases en su conjunto. Se trataba de que esta colorida ave hiciera comprender al buscador que era necesario humanizarse, debía entender las preguntas completas y no solo las búsquedas por términos concretos.

Google Cebra (Zebra): Nació a principios de 2014 para ayudar a priorizar los contenidos de aquellas tiendas online que estuvieran realizando buenas prácticas tales como tener descripciones optimizadas de sus productos, publicar en Google Shopping, reducir los tiempos de carga, etc. Sin olvidarnos de las Redes Sociales. La actividad social pasó a primer plano y siempre que no se esté generando spam, nuestra amiga Zebra se encargará de que las webs con actividad social salgan beneficiadas en la carrera por los primeros puestos en el buscador.

Google Paloma (Pigeon): Nació a mediados de 2014 y mas que una actualización promovida por el gigante buscador, venía a poner solución a la acusación de los directorios locales (tipo Páginas Amarillas o Yelp) que lo acusaban de manipular sus algoritmos para que sus páginas no aparecieran en las primeras posiciones.

Así que, cuando un cliente se dirige a nosotros y nos lanza ese reto tan sencillo de pronunciar pero tan complejo de conseguir: “Quiero aparecer el primero en Google” tenemos que comenzar por hacerle abandonar la idea de que existe un lugar en el que a base de euros se suben posiciones. Debemos de convencerlo para que  esté  dispuesto a ponerse el traje de Zoólogo y subirse al Jeep con nosotros para correr detrás del último animalillo que el señor Google decida agregar a la fauna.

 _Gorka_