Global business rules, no es solo la idea

Hace ya casi un año que nos pudo cambiar la vida.
Con los deberes hechos y la maleta llena de energía e ideas (que entendíamos brillantes) iniciamos una ronda de reuniones y proyectos en Silicon Valey.
La semana empezaba con algo de toma de contacto, antes de vender nada en San Francisco debes cruzar el Puente, comer en Sausalito y por supuesto impregnarte del espíritu casual de la ciudad. No vale ir a Palo Alto o Mountain View con traje y corbata a hablar de innovación tecnológica 

Más allá de una gran encuentro con una de la fundadoras de Youtube que nos abrió las puertas a los fundadores de DropBox o Airbnb por ejemplo, más allá de eso, tuvimos el minuto de oro presentando un gran proyecto, una gran idea nacida en Andalucía y creada por un ingeniero sevillano, por Javier Serra. 
Un proyecto que hoy funciona en todo el planeta. La versión cero o versión beta del actual Periscope. La idea maravilló, encantó.
Estábamos con la idea perfecta en el lugar perfecto. Allí donde están todos los ingredientes necesarios para que iniciativas de marketing exponencial sean lanzadas y destinadas a la conquista del planeta. 
Estamos donde las early startups nacen y se expanden. 
¿Y que paso? (ahora vendría el estribillo de esa rara canción…lo que pasó pasó……)
Pues pasó que la idea encanto, y que nos pidieron inmediatamente el prototipo, el desarrollo mínimo necesario para que la idea deje de ser idea y sea embrión de éxito. Algo que debe ser coexistente en cualquier iniciativa de marketing digital.
Algo que obviamente no teníamos, claro. Algo que meses antes en Andalucía y España se buscó con ahínco y determinación para el desarrollo de ese proyecto, fondos de innovación, equipo de trabajo para el desarrollo, partners tecnológicos, desarrolladores que fueran socios …
Y nos dimos cuenta, de que la fórmula de trabajo de las grandes ideas en nuestro país aun no está alineada con las necesidades reales del epicentro del planeta en marketing digital. Los emprendedores de Silicon Valey tienen claro como se funciona, como se puede optar al éxito, pero aquí aun no somos conscientes de que el business team debe siempre estar compuesto por idea y desarrollador. Es absolutamente necesario y así lo premian intencionadamente los inversores de SV, que sea una pareja de jóvenes innovadores dedicados a ello y además con alto valor concedido a la estabilidad y sensatez personal; “visión e innovación, habilidad tecnología y valores humanos” Esta es la fórmula del éxito.
Porque no tenemos en las escuelas de negocio, universidades y demás espacios formativos esta necesidad presente de forma permanente.
Tuvimos que oír una vez más, que gran idea, pero que poco más que eso. Una gran idea. Que pena. 
Y la pena duró 6 meses, hasta que Twiter lanzo el mismo producto. Algo tan sencillo y complejo a la vez como compartir la cámara del móvil de otra persona que esta al otro lado del mundo a tiempo real (o casi).

Sin duda fue un fallo compartido, ya que podríamos haber pensado que ya que solo había una gran idea, quien mejor que alguien que controla millones de usuarios para poder desarrollarlo e integrarlo en su portfolio…. en fin, una anécdota más de algo que conocemos los que estamos en este mundo de transformación. 

Las ideas y creatividad están latentes y presentes en todo el planeta. Ahora mismo seguro que alguien esta pensando en una misma idea brillante en Delhi, Tokio y Amsterdam, la diferencia viene después de la idea, el pasito adelante que marca la diferencia. 
Pero algo descubrimos también. Tras la buena idea y el prototipo de desarrollo que garantiza una mínima usabilidad y penetración, hay que re-bautizarse en SV donde todo está ya preparado para el parto real. 
O como se explica que casi en una misma calle estén las sedes centrales fundadoras de Pinterest, Evernote, DropBox, Twiter, Firefox, que la gente trabaje en vaqueros y que  los coches empiecen a ir sin conductor …. welcome to SF, startups born place.

Enrique Acosta