Con la puerta en las narices

Nuestros colegas del diario La Voz de Almería han editado una serie de pósters sobre las puertas, ventanas, fachadas y suelos más atractivos de la ciudad de Almería. Un trabajo excelente y un gran esfuerzo de investigación que aplaudimos con un poco más de entusiasmo del que fuera lógico, porque al ir a colgar el póster en la pared, nos hemos dado de narices con las puertas de nuestra propia casa.

En efecto. La puerta exterior, con casi cuatro metros de madera maciza sobre la acera y la puerta interior, coronada por cristaleras y flanqueada de columnas de estuco, están entre las puertas más bonitas de la ciudad.  Es lo malo que tiene convivir con lo excepcional cada día: que con la fuerza de la costumbre, empiezas a considerarlo normal.  Estoy convencido de que esa “excepcionalidad normalizada”  también puede aplicarse a las personas que vivimos dentro.