Cómo diseñar una marca

¿Por dónde empezamos?

Diseñar una marca es como escribir un telegrama. Expresar algo complejo donde el precio por cada palabra, solo una, excede ya nuestro presupuesto. No basta con eliminar preposiciones y artículos. Habrá que explorar minuciosamente el diccionario para encontrar palabras, una a ser posible, que lo diga todo. A veces no se encuentran y hay que inventarla.

Si los destinatarios del telegrama no lo entienden, lo olvidan rápido o no les parece atractivo, entonces habremos hecho mal nuestro trabajo.

 

El logotipo ¿Qué cualidades tiene?

CLARIDAD COMUNICACIONAL

Comunicar sin ambigüedades un concepto.

El logotipo debe comunicar los valores de la entidad que representa. Subrayamos especialmente el aspecto comunicacional, pues hacer diseño gráfico no es hacer arte o deleitarse en la estética, sino es hacer comunicación no verbal, es decir comunicación visual.

Debe convertirse en su elemento indentificador, ser recordado fácilmente.

 

LEGIBIBLE

Técnicamente bien realizado. Sea visto de proximidad o a mayor distancia, cada trazo será bien identificado.

INTEMPORAL

Ser poco susceptible al paso del tiempo. Su duración en el tiempo tiene relación con la fuerza del concepto.

ESTRUCTURAL

Debe poseer una buena estructura que le permita mantener en el tiempo el interés visual.

ATRACTIVO. IMPACTANTE

Debe contener un acento creativo. Ofrecer un elemento de sorpresa, una relación inteligente, un motivo que penetre en la memoria. Debe combinar la responsabilidad de comunicar con la magia de crear una imagen impactante.

ORIGINAL

En un universo de mensajes visuales es muy importante que el logotipo se distinga de todos los demás. Que tenga chispa, acento, talento.

SENCILLO

La sencillez no es simplicidad. Se refiere a la capacidad de análisis y concreción del mensaje. Un logotipo es una síntesis, una jerarquía de los valores más determinantes.

FUNCIONAL

Debe parecer un logotipo y funcionar como tal. Una marca debe ser una respuesta antes que una pregunta.